Los chicos de la industria tabaquera le están empezando a ver las orejas al lobo. Y, como ven que el negocio amenaza con irse a freír espárragos, han iniciado la contra ofensiva.
Australia, Canadá, Islandia e Irlanda han decretado leyes por la que se prohíbe la exhibición del tabaco en los comercios. Es decir, tú vas a una tienda, quiosco o bar, y no ves ningún expendedor, escaparate o anuncio que te indique si venden tabaco o que marca de esta droga tienen almacenada. Obviamente, ante semejante "agresión", los gerifaltes de Philip Morris han puesto el grito en el cielo. Y para "defenderse" han abierto una página web en la que exponen los terribles males que acechan a la humanidad si se mantiene la prohibición: mayores gastos para los comerciantes que tienen que poner los dispositivos que esconden el tabaco (joder, que no lo vendan y ya está), consumidores (léase drogatas) que no encuentran sus drogas, fabricantes que no saben como publicitar su veneno, tráfico ilegal de cigarrillos, etc, etc, etc. Vamos, el fin del mundo.
A continuación podéis ver los "armarios" donde deben esconderse las drogas en Australia e Islandia:

Si se ponen nerviosos y contraatacan, es que la cosa se está haciendo bien (al menos en los cuatro países citados). Esperemos que otros países (incluido el nuestro) sigan su ejemplo.
Fuentes: Routers

Australia, Canadá, Islandia e Irlanda han decretado leyes por la que se prohíbe la exhibición del tabaco en los comercios. Es decir, tú vas a una tienda, quiosco o bar, y no ves ningún expendedor, escaparate o anuncio que te indique si venden tabaco o que marca de esta droga tienen almacenada. Obviamente, ante semejante "agresión", los gerifaltes de Philip Morris han puesto el grito en el cielo. Y para "defenderse" han abierto una página web en la que exponen los terribles males que acechan a la humanidad si se mantiene la prohibición: mayores gastos para los comerciantes que tienen que poner los dispositivos que esconden el tabaco (joder, que no lo vendan y ya está), consumidores (léase drogatas) que no encuentran sus drogas, fabricantes que no saben como publicitar su veneno, tráfico ilegal de cigarrillos, etc, etc, etc. Vamos, el fin del mundo.
A continuación podéis ver los "armarios" donde deben esconderse las drogas en Australia e Islandia:

Si se ponen nerviosos y contraatacan, es que la cosa se está haciendo bien (al menos en los cuatro países citados). Esperemos que otros países (incluido el nuestro) sigan su ejemplo.
Fuentes: Routers












